Cisco, el líder mundial de la conmutación y enrutamiento de datos – Internet, servidores, grandes corporaciones – tiene dolor de cabeza a manos de HP y Juniper, dos empresas que incursionaron en “su” mercado y le hacen tambalear.
Como todo gigante, la empresa Cisco ha diversificado su portafolio – servicios asociados en centros de datos, virtualización, video, colaboración y movilidad -, tanto que éstos últimos superan su núcleo central, además.
Es por eso que han nombrado a uno de sus vicepresidentes como encargado de “todo”. Traducido eso quiere decir que van a ponerse a pensar en lo que hay que hacer y mientras se reorganizan no necesitan su antigua planta directiva.
¿Y cómo es que se van a reinventar? Según parece, lo que están pensando es alinear su infraestructura con las prácticas operacionales líderes en la industria, con lo que esperan impulsar y extender la próxima generación de liderazgo en el mercado.
Eso, traducido, quiere decir que pretenden modernizarse, que quieren dejar de dormir en los laureles, que no quieren seguir soñando despiertos. Eso quiere decir que mientras ellos estaban dormidos otros llegaron a ocupar el espacio que dejaban y que antes les pertenecía.
Ahora quieren recuperar el tiempo perdido, y eso está muy bien si no quieren desaparecer.
El mensaje que manda el mundo moderno a cualquier empresa es claro. No importa que tan grande y poderoso sea quien sea; el que se duerma… pierde.
¿Qué hicieron de raro HP y Juniper? Nada, sólo trabajar, producir, innovar, mejorar.
Por eso es que es fastidioso oír hablar de crisis, que la cosa está mal, que no hay clientes, que no hay dinero, que el gobierno… Usted puede estar seguro de una cosa; si su empresa se mueve, si su empresa hace algo diferente a lo que siempre ha hecho, si su empresa se adelanta a sus competidores, para usted la crisis no existe, para los demás claro que sí, pero para usted no. Así que moverse, dejar la pereza, la modorra, son la única vacuna para dejar de quejarse.










